Las 5 mejores Flores del Desierto Florido

El Desierto Florido ya comenzó y con él un desfile de viajeros que se aprestan a conocer una de los fenómenos más esperados en la región de Atacama. Pero entre tanto manto colorido… ¿qué ver? Hay algunas flores que son las más buscadas por su rareza, singularidad ecológica o belleza. Acá les damos cinco alternativas para no perderse lo mejor de este milagro natural.

1. Pata de Guanaco

Con este particular nombre, debido a la forma de sus pétalos, esta flor es una de las más clásicas que verás cuando surques el desierto. De color fucsia, cubre vastos campos que alfombran el territorio atacameño. De menos de 40 centímetros de altura la Calandrinia longiscapa, se le puede encontrar también en coloración amarilla. Son emblemas del desierto florido.

2. Añañuca Amarilla

De color amarillo también es la añañuca –aunque hay variedades en rojo y naranja-, tiene una estatura de 30 centímetros y sus vistosas flores se concentran en un verde bulbo, desde la que la coronan de 2 a 6. En general, las plantas se encuentran bien separadas unas de otras o en coexistencia con otras variedades. La Rhodophiala bagnoldii, su aparición es típica luego de las lluvias en la zona y también es una de las más recolectadas, ya que es preferida para honrar tumbas en los cementerios locales.

3. Flor del Jote

La Argylia radiata es una especie nativa cuyo tallo se alarga a medio metro del suelo para entregar pequeñas flores amarillas tubulares. Ubicada sobre los 500 metros de altura, sus raíces se usan como medicinas tradicionales y sus flores fueron usadas como copas para guardar agua por los pirquineros. No es una flor exclusiva del desierto florido ya que su ubicación está entre Antofagasta y el valle de Aconcagua, pero es una de las posibles de visualizar durante esta época.

4. Oreja de Zorro

Es una de las más apetecidas por los amantes de la flora que se dan cita en la fiesta del desierto florido. La Oreja de Zorro (Aristolochia chilensis) es endémica de Chile y asemeja los lóbulos auditivos del cánido. La flor tiene una altura entre 3 y 5 centímetros y es parte de una larga enredadera. Lo más característico que verás son pequeños “pelos” blancos que sirven como trampa para insectos. No se alimentan de ellos –como las plantas carnívoras-, sino que los atrapan para llenarlos de polen para posteriormente liberarlos y, con ello, asegurar la polinización de nuevas plantas. Maestras.

5. Garra de León

Y dejamos para el último una de las más exclusivas y difíciles de encontrar. Endémica de la zona de Atacama y en peligro de extinción, la Bomarea ovallei es la gran atracción para los buscadores de flores. Frecuentemente ubicable en el parque nacional Llanos De Challe, aparece en bellos ramos rojos y amarillos, que provienen de una mata rastrera de más de 50 centímetros de largo. ¿Por qué está en peligro? La gente no se contenta con la contemplación y las corta. He aquí el mensaje fundamental del desierto florido: no te lleves nada para tu casa.

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