Dónde comer y beber en Valparaíso

Hay tantos restaurantes y bares en la geografía del principal puerto de la quinta región, como leyendas de cuál es la mejor “paila marina”, dónde nació la “chorrillana” o en qué lugar dan la “piscola” más grande y por menor precio.

El plan y los cerros de Valparaíso están llenos de pequeños y cautivantes lugares en que se puede encontrar desde populares “picadas” –restaurantes económicos y abundantes- hasta lugares más estilosos en los cerros de moda: Concepción y Bellavista, con comida fusión en espléndidas terrazas sobre la bahía.

Ante tal universo de posibilidades -y para hacértelo más fácil- hablaremos de cuatro categorías: pescados y mariscos; “picadas”; gourmet y el lado bohemio, de la noche y los brindis.

Sabor a Mar

El Pacífico entrega una vasta cantidad de opciones de platos que van desde los tradicionales pescados fritos, a las sopas marineras como el caldillo de congrio o paila marina y a platos más preparados como el chupe de loco o el pastel de jaiba o las machas a la parmesana. ¡Escribir esto ya da hambre!

Hay algunas zonas emblemáticas: el área del barrio puerto, cercano a la iglesia de la Matriz, tiene más de una veintena de buenas cocinerías, entre la que destaca la muy famosa “Los Porteños”. En el sector del puerto mismo, frente a los buques y contenedores, está el “Bote Salvavidas”, uno de los más famosos, así como los restaurantes del centenario mercado Cardonal, con enjundiosas pailas marinas.

Lugares notables por la conjunción de comer y ver a la cultura pescadora en acción son la caleta Portales y la caleta El Membrillo, con variedad de productos para “servirse o llevar”.

Picadas

El «Cinzano», el «San Carlos», el «Rincón de Pancho», el ex «Dominó», «Los Deportistas» y el «J. Cruz», son nombres que se traspasan de boca en boca entre los porteños que buscan conjugar restaurantes buenos, bonitos y baratos. Es en las “picadas” donde se respira el verdadero espíritu de Valparaíso: con cantantes de boleros que amenizan las cazuelas, lenguas nogadas, sopaipillas o calugas de pescado frito.

Dentro de las “picadas” también están las sadwicherías, pizzerías y la infaltable “chorrillana”, el plato típico del puerto con papas, cebolla, carne y huevo frito servido en un generoso plato. El palacio de esta delicia es el “J.Cruz”, ubicado en un callejón cercano a las plaza de la Victoria. En buenos sandwichs, al costado de la plaza Sotomayor, recomendamos la “Sanguchería del Topuer”, en la calle Cochrane.

Cómo ya les habíamos contado, el universo de posibilidades culinarias de la ciudad de Valparaíso la hemos dividido en cuatro categorías: pescados y mariscos; “picadas”; gourmet y lo bohemio, referido mucho más a la noche y los brindis.

Con el nombramiento de la ciudad, en el año 2003, como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO, varios de sus cerros comenzaron una metamorfosis para terminar convertidos en barrios con cafeterías onderas, hoteles boutiques, tiendas de diseños y nuevos restaurantes que mixturan buenos chefs y grandes panorámicas del puerto.

Oferta Gourmet

Los cerros Alegre y Concepción se han convertido en los epicentros de la movida gastronómica. Pero en cerros aledaños como el cerro Florida, está uno de los más famosos: “La Caperucita y el Lobo”, atendido por sus dueños, Carolina y Leonardo, y con una cocina que fusiona tendencias italianas y chilenas con una terraza magnífica.

Otro de los más nombrados es el restaurant “Ápice”, con cocina de mar especializada en pescados y mariscos. Fundado por los franceses Alexandra Poignant e Iván Lara, se dedica a la alta cocina con productos obtenidos de pequeños proveedores. Destaca el pescado de roca y está en el cerro Alegre.
Por último, les contamos del restaurant “La Concepción”, ubicado en el cerro homónimo. Acá uno de los platos más recomendados son los raviolis rellenos con centolla y unas impresionantes vistas de la bahía. Destaca siempre en los rankings y su atención es tan esmerada como el sabor de sus platos.
Opciones hay varias. Es cosa de perderse en la geografía del puerto.

Copas al anochecer

La fama de Valparaíso de un lugar bohemio y de trasnoche es histórica. Desde que llegaron los primeros marineros de ultramar, las calles del plan se plagaron de bares y clubes que abrían sus puertas al mismo tiempo que los cerros se llenan de luces.

La fiesta, los tragos baratos y las bandas en vivo son patrimonio de la ciudad que se alimentan de la juventud de la decena de universidades que habitan en la urbe.

¿Sitios? El barrio puerto tiene dos lugares míticos: El “Playa” y el “Proa”, además de las piscolas más grandes de la zona en “Las Cachás Grandes”.

Sobre la subida Cumming, está el incombustible “Cinzano”, con cantantes de boleros y un ambiente realmente porteño. Avanzando por la calle Cumming hay otros dos notables lugares: el ex “Dominó” y el “Canario”.

Sin embargo, el lugar en que hay decenas de puntos para perderse en la noche es la afamada subida Ecuador, un lugar indispensable en la movida nocturna del Valparaíso que parece no querer dormir.

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